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Es necesario crear un hábito de sueño y mantenerlo, solo nuestra paciencia para hacerlo nos va a permitir tener éxito.

Si lo intentáis, es necesario el acuerdo entre los padres o con los miembros de la familia que vivan en la casa, aseguraros de que tenéis fuerza y tiempo (estáis dispuestos a no dormir esa noche (es viernes o sábado) tenéis preparada una buena película, un libro o conversación y sobre todo tenéis algún motivo para hacerlo.

El éxito es seguro en la medida que es una necesidad biológica y el cansancio de él, os ayudará.

  1. ¿Cuándo empezar?

El hábito de dormir bien es algo que se aprende y que los niños aprenden de sus padres o de las personas que los cuidan. A partir de los 6-7 meses, todos los niños deberán ser capaces de:

Acostarse sin llorar y con alegría.

Conciliar el sueño por sí mismos.

Dormir entre 10-12 horas de un tirón y hacerlo en su cuna y sin luz.

Si un bebé de estos meses no cumple estos requisitos hay un problema o habrá un problema para la familia. Debemos descartar que existan problemas físicos o psicológicos (cualesquiera de los dos suelen ser muy raros) generalmente se debe a un mal hábito.

  1. ¿Lo que no debemos hacer para dormirlo?
  • Mecerlo en brazos, darle la mano, pasearlo en cochecito, darle una vuelta en coche.
  • Tocarlo o dejar que nos toque el cabello o cualquier parte del cuerpo, darle palmaditas o acariciarlo.
  • Darle un biberón o amamantarle, darle agua.
  • Ponerlo en nuestra cama, en el sofá o en otro sitio distinto al que queremos que se despierte.
  • Dejarle trotar hasta que caiga rendido.
  • Cantarle o contarle cuentos o hablarle.
  1. ¿Qué podemos hacer?

Entre 90 y 30 minutos antes de la hora de dormirse. Crear un rito alrededor de la acción de acostarse.

Esta situación, no se crea para que el niño se duerma sino para que lo asocie con un momento agradable antes de iniciar el sueño. Se puede hacer mediante juegos, baño, cena. .

En estas actividades debenparticipar los padres en un ambiente relajado intentando que de alguna manera decrezca la activación.

15 minutos antes de la hora de dormirse. Llevarlo a su habitación, meterlo en cama.

Contarle cuentos o canciones pero que él sea espectador.  Es necesario fijar el tiempo o el número de cuentos. Uno o dos cuentos. Uno con la luz encendida y otro con la luz apagada.

Hora de dormirse

Los padres deben salir de la habitación antes de que el niño duerma.

Si el niño llora, los padres deben entrar en pequeños intervalos de tiempo para darle confianza, sin hacer nada para que se duerma o calle hasta que el niño concilie el sueño solo.

 

 

  1. Algunas de las  dificultades con las que nos encontramos  y que están relacionadas con los hábitos:
  • El niño no es capaz de dormirse solo.

Hay que enseñarle a conciliar el sueño solo, por sus propios medios sin la ayuda de nadie y eso solo es posible si lo experimenta.

No podemos pretender que un niño aprenda el hábito del sueño si no somos capaces de transmitirle la seguridad que necesita para entender que quedarse en la cunita solo y conciliar el sueño por sí mismo es lo más natural del mundo.

  • Le cuesta ir a la cama

Cuando lo mandamos a la cama no quiere ir, tenemos que obligarlo, llevarlo.

Algunos niños interpretan que esta es la única manera de alargar el tiempo de estar con sus padres. Debemos establecer un hábito regular en cuanto a horario o forma de ir a dormir y mantenernos firmes.

  • No quiere dormir en el sitio que le está asignado

A los niños los hábitos le ayudan a sentirse seguros y siempre tenderán a mantenerlos. Debemos establecer un hábito regular, mantenernos firmes.

  • Se despierta a menudo durante la noche.

Si se despierta por la noche, es necesario  llevarlo otra vez a su cama tranquilizarlo y dormirlo .

 

Otras situaciones habituales son las pesadillas y los terrores nocturnos, en estos casos es mejor consultar con un especialista, os dejamos este pequeño resumen que os puede ayudar a diferenciar estas situaciones.

 

 

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