Publicado por & archivado en Artículos, Sin Categoría.

¡Tanto la lectura como la escritura son procesos esenciales para que las personas consigan un desarrollo académico, personal y profesional. Por este motivo, es importante que nos aseguremos de que todos los niños tienen la oportunidad de desarrollar dicha habilidad. Varios estudios demuestran que los niños que no tienen una lectura fluida en 4o de Educación Primaria, es decir, sobre los 9 años de edad, van a arrastrar esas dificultades hasta la edad adulta, de ahí la importancia de detectarlo cuanto antes. Además, la lectura también permitirá al niño adquirir vocabulario y aumentar sus habilidades lingüísticas.

 

 

Pero, ¿qué es la lectura?. Pues bien, la lectura es ese proceso de decodificación de un sistema de escritura para la extracción del significado. Por lo tanto, durante el proceso de lectura se siguen tres pasos fundamentales: conocimiento del código (es decir, conocer la correspondencia entre grafema y morfema; ej: el grafema “m” se corresponde con el sonido del fonema /m/.) la decodificación y el acceso al significado. Algo importante que debemos de resaltar es que el conocimiento de dicha correspondencia es una enseñanza EXPLÍCITA del código, no una enseñanza “natural.

Por otra parte, el lenguaje escrito es la representación de los sonidos del habla. Sabiendo esto, ¿por qué un niño que tiene un buen dominio del habla tiene dificultades en el dominio del lenguaje escrito? Porque el habla es un continuo sonoro y la escritura lo rompe en segmentos, teniendo que analizar los sonidos del habla individualmente. Un prerrequisito para la lectoescritura es la conciencia fonológica, una habilidad que permite identificar, analizar y operar sobre los sonidos del habla, teniendo conciencia sobre éstos y que será necesaria para acceder al lenguaje escrito. A pesar de que la conciencia fonológica no es el único factor, si es el MÁS IMPORTANTE y será predictivo del futuro rendimiento lector del niño. En algunos casos esta habilidad no se ha desarrollado adecuadamente, por lo que surgen las dificultades de lectoescritura.

Uno de los profesionales que interviene en estos casos es el Logopeda. Éste llevará a cabo una evaluación de la conciencia fonológica acorde a la edad del niño para detectar en qué fase se encuentra y desde que punto se empezará a intervenir. Esta evaluación también nos va a permitir detectar aquellos niños que se encuentran en riesgo de presentar dificultades en la lectoescritura. Trabajar la conciencia fonológica es algo esencial en todos los niños para prepararlos en el aprendizaje lector, no solo en aquellos que presentan dificultades.

Gracias por leerme

Codex Centros de Psicología Vigo y Ourense