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Antes de empezar deberíamos preguntarnos

¿Tenéis tiempo para dedicárselo a los niños, y ellos lo saben?

¿No estamos demasiado ocupados en atender necesidades relacionadas con vestido, la alimentación, las extraescolares, con su salud y poco tiempo con ellos?

 

  • Algunas cuestiones sobre las normas

Las normas son guías para posibilitar o mejorar las relaciones familiares. En todas las familias existen normas, aunque sean mejores o peores, por eso sería conveniente que además de existir, éstas fueran también de una manera determinada:

  • Limitadas al mínimo necesario. No saturar de normas la convivencia.
  • Asequiblesa la capacidad del niño/a
  • Exigir su cumplimiento por parte de los padresy del niño
  • Su cumplimientodebe ser independiente del humor o enfado.
  • Justas y razonables, dictadas por el afecto, no por las ganas de fastidiar.
  • Establecidas de común acuerdo, en cuanto la edad lo permita.
  • Siempre que uno dé una orden, el otro debería asumirla y respetarla.
  • Si no se cumplen estos requisitos mínimos, es mejor prescindir de dar esa orden..

 

Ideas que NO ayudan
Ideas que SÍ ayudan
Achacar a la edad el que no entiendan las órdenes
*Desde los 12-16 meses, los niños están capacitados para entender órdenes sencillas
Avisar varias veces, y al 5º ó 6º chillido, le doy una palmada, que tampoco pasa nada
*Aviso una sola vez y en una distancia corta
Lo amenazo con el padre, la madre, la profesora o el perro del vecino
*No amenazar nunca
Lo castigo, pero le levanto pronto el castigo
*El castigo debe ser razonado, justo y de obligatorio cumplimiento
El no estar de acuerdo
*El estar de acuerdo
La ausencia de normas continuadas
*La existencia de un mínimo de normas que se mantengan

 

¿Cómo conseguir que los niños obedezcan?

Quizá no estéis dando las órdenes de la forma adecuada. Voy a comentaros unos aspectos que a nosotros nos parecen imprescindibles.

Los niños que hacen lo que quieren, que ante la frustración sus padres ceden, que saben que no mantienen los castigos, que casi siempre consiguen las cosas, si no es el padre, es la madre, la abuela, etc., no son niños felices si no todo locontrario, están de mal humor continuamente y se sienten insatisfechos y por supuesto infelices

¿Por qué si tiene todo lo que quieren? En cierto modo creo que ese es el problema, a estas edades necesitan una figura que les de seguridad, que sientan que sabe lo que el necesita y eso solo es posible demostrando la autoridad del adulto.

No quiero hablar del castigo sino de algo un poco diferente, algo que podemos llamar “estrategia” pero que lo vamos a llamar consecuencias.

Qué son las consecuencias?

Es lo que ocurre después de nuestra conducta, hay consecuencias naturales como:

‘‘Si como no tengo hambre, si no como tengo hambre (la consecuencia es el hambre)’’

Y hay consecuencias reguladas por la normas sociales o familiares:

“Si como el primer plato de comida puedo comer el postre, si no como el primer plato no puedo comer el postre”

Lo que se pretende es que la conducta este regulada por las consecuencias que tiene para el individuo y evitar estar todo el día mandando, gritando y que solo obedezcan cuando estas enfadado o fuera de tus casillas, este estilo además de cansar mucho no sirve para casi nada, a no ser para desautorizarnos más y más.

1º Paso. Reunión de los adultos

Tenemos que decidir que normas pondremos y que consecuencias tendrán para nuestros hijos el cumplirlas o no cumplirlas. Debemos elegir estas normas para aquellas situaciones en las que tenemos problemas para que nos obedezcan.

“Tenemos problemas para que se desnude antes de bañarse tenemos que estar detrás de el y al final tengo que desnudarlo yo”

La norma sería:

A las 8 preparo la bañera, lo llamo una sola vez, a las 8,20 vacío la bañera.

Consecuencias: Si se desnuda y guarda la ropa sucia después del primer aviso y antes de las 8,20 se baña hasta las 8,20 (de 8 a 8,20). No se desnuda antes de esa hora a las 8,21 lo ducho además de obligarle a guardar la ropa.

Ellos deciden si quieren ducharse o bañarse.

De esta manera toda la familia están siendo responsables de su conducta, tanto los adultos (se han comprometido a hacer cumplir las normas) como los hijos (aceptan de buen o mal grado las consecuencias).

Estamos ayudándoles y enseñándoles a ser responsables de su comportamiento aunque eso no sea muy agradable algunas veces.

2º Paso. Explicarlas a nuestros hijos/as

Las normas se las explicamos, intentando no culpabilizarlos si no todo lo contrario, reconociendo las dificultades (o cierta incapacidad) para conseguir que ellos os obedezcan pero que desde ese momento las cosas cambiaran.

“Vamos a ser unos padres responsables y consecuentes”

3º Paso. Ponerlas en un lugar visible.

Por ejemplo, la nevera es un buen sitio, para que todos puedan verlas.

4º Paso. Esperar.

Uno de los pasos más difíciles, esperar, sin amenazar, sin repetir órdenes.

 

Centro Codex Psicología

Psicólogos Ourense y Vigo