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Dedicar tiempo a la familia y los amigos, organizar las vacaciones, cambiar el lugar habitual de residencia, modificar las rutinas diarias o la dependencia laboral, son algunas de las fuentes de estrés que pueden dar lugar a situaciones de angustia o ansiedad durante las vacaciones.

Expertos en el ámbito de la psicología plantean que “un entorno de crisis favorece que se acumulen tensiones y miedos que conllevan un importante desgaste emocional y que puede derivar en episodios de estrés coincidiendo con el periodo vacacional”.

Este estrés estacional, suele manifestarse como irritabilidad, inquietud o dificultades en las relaciones familiares y sociales, aunque también tiene implicaciones físicas en forma de trastornos digestivos, alteraciones del sueño, cansancio, mareos o dolores de cabeza.

Si has detectado alguno de estos síntomas durante estas vacaciones, a continuación, te proporcionamos una serie de indicaciones y recomendaciones que te ayudarán a sobrellevar este periodo de manera adecuada.

·Planifica: si tienes pensado viajar, no dejes la organización para el último momento. Prepara una lista con las cosas por hacer y aquello que vas a necesitar, para no olvidarte nada, y controlar así los posibles imprevistos. Te dará una mayor sensación de control.

·Desconecta del trabajo: es importante que dejes a un lado las obligaciones laborales. Establece límites y respétalos para que el trabajo no interfiera en estos días de descanso.

·Normaliza los cambios: debes saber que, durante estos días, las rutinas diarias a las que estás acostumbrado se interrumpirán. Ser consciente de ello es primordial para afrontarlos con normalidad y seguridad, evitando sensaciones de inquietud o descontrol.

·Dedica tiempo a actividades placenteras: identifica aquello que te divierte, te relaja y con lo que disfrutas y dedícale tiempo en estos días. El resto del año puede que no encuentres el momento de poder realizarlas.

·Fomenta la comunicación en las relaciones: al disponer de más tiempo libre, es frecuente que aumenten los desencuentros y los conflictos afectivos con la pareja o la familia. Es aconsejable que fomentes el diálogo y la buena comunicación para entender y resolver las dificultades de manera adecuada.

·Alimentación equilibrada: aunque es aconsejable hacerlo durante todo el año, llevar una alimentación equilibrada y ordenada durante estos días, ayuda a disminuir los niveles de estrés y ansiedad. Mantener, dentro de lo posible, unos horarios regulares en las principales comidas, puede ayudarte.

·Higiene del sueño: no es necesario que madrugues o te acuestes muy temprano en vacaciones, pero intenta darle a tu cuerpo el descanso que necesita, ya que favorece el bienestar emocional y facilita la posterior vuelta a la rutina.

·Relajación: si todavía sientes que la situación te desborda, puedes llevar a cabo alguna práctica de relajación o meditación, en la que se emplean ejercicios sencillos de respiración o visualización.

Esperamos que siguiendo estos sencillos consejos, puedas disfrutar de tus vacaciones y, sobre todo, intenta relajarte, descansar lo máximo posible y dedicarte a aquello que te apasiona, pues, durante el largo periodo laboral, puede que no tengas tiempo para ello.

 

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